Un nuevo "Amanecer"

Un nuevo "Amanecer"
Foto: Cortesía Ballet Ecuatoriano de Cámara.

sábado, 22 de mayo de 2010

“He cumplido el sueño de toda mi vida: llegar a ser bailarina”




Madura, con claros objetivos y una experiencia que impresiona,
tras 37 años dedicados a la danza, Laura, habla del ballet, su
sueño alcanzado.

Laura Alvear, de 54 años,
Danza nacional, tradicional especialista en la danza contemporánea.

Por: María José Larrea.







¿Cómo incursionó en el mundo del ballet?

Bueno yo incursione en la danza un poquito tarde - entre comillas tarde- porque quien quiere llegar a hacer las cosas no importa la edad. A pesar de que en mi familia no había nadie que se incline por esta actividad, yo desde muy niña quise ser bailarina, siempre soñé con tener un grupo de baile, soñaba con hacer coreografías. A mis padres continuamente les insistía que me pongan en un curso de danza, hasta que logré iniciarme a los 17 años en la Casa de la Cultura, en el Ballet Folclórico de Marcelo Ordóñez.



¿Tenía otros planes antes de empezar con la danza?

Si, en mis planes estaba la arquitectura porque siempre me gusto lo creativo. Sin embargo, fueron las circunstancias las que me hicieron decidir por el ballet, pues al poco tiempo de haber iniciado ya era parte de la Compañía Nacional de Danza, en donde practicábamos el ballet clásico y el contemporáneo. Al año, resolví que el ballet era mi carrera con un viaje a México, a los 18 años, en el que pude perfeccionar el ballet contemporáneo e hice mis primeras presentaciones.



¿Siempre tuvo el apoyo de su familia?

En un comienzo no estaban de acuerdo porque no consideraban la danza como una profesión de la que se pueda vivir. Para mis padres era una mejor opción la arquitectura, sin embargo cuando se enteraron que le estaba dando más importancia al ballet que a la universidad, apoyaron y respetaron mi decisión.



¿Fue una decisión difícil?

No, porque yo si veía al ballet como una profesión de la que se puede vivir o sobrevivir, pero haciendo lo que quieres y sientes. Era necesario tomar esa decisión porque en la danza el desarrollar habilidades mientras más joven eres es mejor. Me di cuenta que la danza requiere de mucha disciplina, te dedicas o no te dedicas, porque es una cuestión física, que siempre tiene presente el tiempo.



¿La vida de una bailarina es sacrificada o solamente es un estereotipo?

La vida de una bailarina si es dura, porque está fuera de esquemas sociales. Es una carrera que requiere de mucha disciplina y constancia, en la que se trabaja contra reloj, sin horarios, sin vacaciones, hay que mantener el peso adecuado, perfeccionar técnicas y para eso se requiere de tiempo y mucho sacrificio.



¿Cuáles han sido esos sacrificios?

Se pierde – entre comillas- la actividad social con la familia, los amigos, las fiestas, todo. Con ocho horas diarias, de lunes a sábado, no te queda tiempo para nada más que la danza.



¿Esos sacrificios han valido la pena? ¿Por qué?

Si, a pesar de todo he cumplido el sueño de toda mi vida: llegar a ser bailarina.



Entonces ¿el ballet es una mezcla de técnica y sentimiento?

Si, la danza a más de una técnica es una expresión. Yo por medio de la danza he podido expresarme, física y espiritualmente. He incluido a mi vida cada uno de los personajes y así he demostrado mi sentimiento al público.



¿Cuál es el personaje en el que ha tenido que trabajar más?

Con los personajes más cotidianos y humanos me identifico mucho, por eso es que me resultan difíciles las representaciones de princesas los personajes en los que mas tengo que trabajar.



¿Hasta cuando se ve bailarina, que espera para después?

A mis 54 años continúo bailando, aunque ya como antes pero si me mantengo en actividades que hacen bien a mi momento. No pienso dejar que los esquemas sociales me maten como artista porque aun me veo bailarina. Espero continuar impartiendo mi arte a través la experiencia que tengo porque la vida artística es para siempre.








No hay comentarios:

Publicar un comentario